Sergei Kochkin, experto norteamericano en audición, ha llevado a cabo un estudio sobre las alteraciones de audición (MarkTrak V) publicado en enero de 1999 en la revista The Hearing Journal. Uno de los hallazgos de este estudio es que el 63,2 por ciento de los entrevistados comentaba que una de las razones por las que solicitaban el primer audífono era que notaban un empeoramiento en su audición.
Es más, el 53,4 por ciento de los entrevistados manifestaba que adquirieron el primer audífono, en parte, por que la familia insistió en que debían solucionar el problema. El 26 por ciento dijo que el profesional en audición influyó a la hora de decidirse.
Las personas con deficiencia de audición comentaron también que el especialista en audífonos, el médico de familia o los audífonos gratuitos tuvieron alguna influencia.
Cabe destacar que sólo el 2,9 por ciento dijo que su jefe o sus compañeros de trabajo influyeron a la hora de decidirse a adquirir el primer audífono. Esta cifra tan baja indica que los problemas de audición no se discuten en el trabajo.
Otros estudios muestran que los audífonos contribuyen a mejorar la calidad de vida de sus usuarios, tanto como su audición. El 70 por ciento de los entrevistados, en un estudio alemán, considera que el disfrute de la vida diaria mejoró después de que le pusieran audífonos digitales. Los discapacitados auditivos que no usan audífonos suelen tener dificultades para comunicarse con familiares, amigos y compañeros y, como consecuencia, se suelen sentir aislados. |